
Por Gabriel García Márquez ( sobre el 11 de septiembre)
¿Cómo se siente ver que el horror estalla en tu patio y no en el living del vecino? (leer más)

Las historias no nacen por sí solas, ellas son fruto del aprecio y lo que brota de nuestro pueblo que palpita, y va dejando señales en todo espacio, en todo tiempo. Pero hay algo mayúsculo que sobrepasa lo plantado por más maravilloso que parezca, los sentimientos y las pequeñas obras, legítimamente es lo que cuenta y queda en la memoria hasta el fin de los días. (leer más)
Estar de paso en el mismo pueblo, ir y venir por las mismas calles, compartir momentos felices y algunas tristezas nos hacen particularmente dueños de un privilegio que no podemos dejar pasar por el costado. (leer más) 
Reflexiones de un veterano ex obrero dieron pie a esta interpretación breve de hechos puntuales de la historia local. El hombre, parado frente al viejo y moribundo edificio de
El tren y las paredes sobrias, el reloj, la campana, los vendedores y los curiosos observando, nada es lo mismo en el lugar y se ha perdido. Hoy, al ponerme levemente triste, evoqué también al "Sapo" Comesatti. (leer más)
Soulé, Quiroga y Rubén Basoalto, que ya tiene registro en el cielo de los bateristas. No me asusta repetir que las historias suceden a cada momento con sus propios colores, en vos en mí, en todos y ellas se esconden por ahí hasta que un día salen. (leer más)
El querido "tano" dio un paso al frente y nos sacó leve ventaja. Creerá que se libró de nosotros o de este mundo, pero nadie vende su memoria y por eso seguirá por el barrio mucho tiempo. (leer más)